Tratamiento

Hablar del tratamiento del TEA (Trastorno de Espectro Autista), y de los TGD (Trastornos Generalizados del Desarrollo) daría para escribir, no uno, sino muchos, muchísimos libros. No obstante, y dado que el tratamiento suele ser la parte que a los padres más nos preocupa, intentaremos que la información que damos en este apartado de nuestra página sea lo más concreta y útil posible para quienes nos visite.

Dicho esto, empezaremos por enumerar una serie de premisas que es indispensable conocer para sentar las bases de las alternativas terapéuticas.

1ª) El tratamiento va encaminado a mejorar la calidad de vida de las personas con TEA y TGD, paliando los déficits del afectado y haciendo hincapié en potenciar sus capacidades, para desarrollarlas al máximo, permitiendo así su “normalización” e integración en el entorno donde vive.

2º) Hoy por hoy, es preciso dejar claro, que el autismo no tiene cura, pero eso no significa que no tenga tratamiento. Las posibilidades terapéuticas son cada vez mejores y más numerosas, pero es preciso asumir que la condición de autista forma parte de la persona afectada y es perder tiempo y energía intentar cambiar lo “incambiable”. No luchemos “contra” el autismo, sino “con” el autismo.

3º) El tratamiento debe cumplir una serie de requisitos que pueden simplificarse como se resume en la imagen siguiente:

 

¿QUE SIGNIFICA CADA UNO DE ESTOS TÉRMINOS?

 

INTEGRAL: dando respuesta a las necesidades de los afectados en todas sus facetas: biológica, física, psíquica y social

INTEGRADA: llevando a cabo las actuaciones en todos los entornos y   ambientes donde la persona desarrolle su vida, en casa, en el colegio, en vacaciones, en viajes, etc.

CONTINUADA: a lo largo de todo el ciclo vital de la persona, atendiendo progresivamente a las diferentes necesidades que se plantearán a lo largo de su vida, desde el nacimiento hasta la madurez, pasando por la infancia, adolescencia, y vida adulta.

PERMANENTE: durante las 24 horas del día, 7 días a la semana, y 365 días al año, no confundiendo este concepto con “trabajos forzados”, ya que hace referencia a dar sentido a todo el tiempo de la persona afectada, atendiendo a lo largo del día a sus momentos de ocio, autonomía, trabajo personal, alimentación y descanso, etc.

ASEQUIBLE Y ACCESIBLE: lograr que los recursos estén al alcance de todos los que lo necesitan, y a un costo que no los haga imposibles de obtener. De nada sirven las mejores opciones de tratamiento, si no se puede llegar a ellas, o son económicamente imposibles de asumir.

DE CALIDAD: los recursos son limitados, y por tanto habrá que seleccionar las alternativas terapéuticas, optando por aquellas que tengan una garantía de calidad y se ajusten en cada momento a las necesidades del individuo que las necesita.